Vende a domicilio sin regalar un porcentaje de cada venta. Tú pones el precio de tu menú; nosotros ponemos la app, el panel y los repartidores.
En una app de comisión, vender más significa pagar más. Aquí el cargo no se mueve, y lo que sube es lo tuyo.
Un cargo fijo al mes. Vendas cincuenta pedidos o quinientos, pagas lo mismo, y el buen mes te lo quedas tú.
Como no hay comisión por pedido, no tienes que inflar los platillos para compensarla. Eso lo nota el cliente.
Los repartidores de Mande cubren tu zona. Tú no contratas, no aseguras motos y no persigues a nadie.
Cada negocio activo tiene su página con el menú, lista para pegar en tu perfil o mandar por WhatsApp.
El panel suena cuando entra un pedido, aunque la tablet lleve horas en el mismo tablero.
Gente en Culiacán del otro lado del chat, no un formulario que contesta en tres días.
Sin instalar nada: el panel abre en el navegador de la tablet que ya tienes en la barra.
Nombre, dirección, horarios y a qué teléfono te avisamos. Se hace una vez y queda.
Categorías, platillos, fotos y precios desde el panel. Apagas lo que se acabó sin llamar a nadie.
La tablet de la cocina suena, aceptas y sale la comanda. Un repartidor de Mande pasa por él.
El importe del pedido es tuyo. Lo único que pagas es la cuota del mes, y va aparte.
Lo que necesitas en hora pico está a un toque, y lo que necesitas a fin de mes también.
El alta no cuesta nada y la haces tú desde el panel.
Una cuota fija al mes, sin comisión por pedido. Es el único cobro: el importe de cada venta se queda completo contigo.
No. Ese es justo el punto: en Mande no hay comisión por pedido. Por eso no tienes que subirle al menú para compensarla.
Repartidores de Mande que cubren tu zona. El envío lo paga el cliente con una tarifa fija por distancia, y se reparte 60% para el repartidor y 40% para la plataforma. No sale de tu venta.
Al pedir repartidor, el panel te muestra a cuánta gente le llegó la oferta y a qué distancia está, y quién la aceptó en cuanto pasa. Si nadie la toma, la cancelas desde ahí mismo.
Tu negocio de comida en Culiacán, un teléfono o tablet con internet y tu menú con precios. El alta se hace desde el panel y no cuesta nada.
Cuando quieras, desde el creador de menú. El cambio se ve en la app del cliente y en tu página web sin que tengas que avisar a nadie.
Se factura por mes. El panel te avisa cuando hay una cuota pendiente y desde ahí mismo la pagas.
Crea tu cuenta y da de alta tu cocina tú mismo: revisamos los datos y abrimos tu tienda. Si prefieres que te busquemos, déjanos tu correo.